
Ya os venimos hablando de algunos de los tesoros que podéis encontrar en los alrededores de Madrid, con la intención de que no os quedéis simplemente con lo que os ofrece la capital. Que ya sabemos que es mucho, y muy bueno, pero seguro que completaríais vuestro viaje echando un vistazo a alguno de los lugares que os sugerimos.
Hoy os queremos recomendar un pueblo que a mí particularmente me encantó. Se trata de Alpedrete, situado a unos 40 kilómetros al noroeste de Madrid, en pleno corazón de la Sierra de Guadarrama, y a cinco kilómetros de Collado Villalba. Desde mi punto de vista, este pueblo cuenta con uno de los conjuntos arquitectónicos más bonitos de esta zona y merece la pena visitarlo. Además cuentas con la posibilidad de quedarte en alguno de los hoteles en Alpedrete.
Al verlo desde la distancia, parece como si el pueblo estuviera dividido en dos, aunque situamos la mejor parte, el casco antiguo, al norte. Como podéis imaginar, en esta parte de la comunidad de Madrid hace un frío que pela en pleno invierno, aunque también ver Alpedrete nevado es otro de los grandes regalos que podéis haceros, si os gusta el frío y la blancura de la nieve.
Podemos comenzar nuestra visita a Alpedrete por su Ayuntamiento, construido en 1959. Fijaros que parece una copia en miniatura de la Casa de la Villa de Madrid. De ahí tenemos que ir hasta la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción quien, construida entre los siglos XII y XIII, es el edificio más antiguo del pueblo. De su interior debéis ver la escalera de caracol que sube hasta el campanario.
La otra iglesia que tenemos en Alpedrete es la Ermita de Santa Quiteria, en la que se celebra una romería cada 22 de mayo. El centro social del municipio es la Plaza de Vicente Guillén Zamorano, con su fuente en el centro.
Pero uno de los verdaderos encantos de Alpedrete es que se conserva como uno de esos pueblos antiguos de la sierra, con sus viejos corrales y sus casas construidas a la vieja usanza. A eso hay que añadirle las impresionantes montañas que rodean el pueblo como un magnífico telón de fondo natural. Un rincón más de esta comunidad de Madrid que no estaría de más descubrir.