
“De Madrid, al cielo”. ¿Cuántas veces hemos oído esta popular frase ? Yo, al menos, he perdido la cuenta. Aunque no me cabe la menor duda de que es totalmente cierta, y por multitud de razones. Pero ahora os ofrezco una más. Mejor dicho, dos. Dos opciones para experimentarla personalmente que, a buen seguro y si las llevas a cabo, serán difíciles de olvidar.
La primera de ellas es para los más osados: montar en globo aerostático. Hay varias empresas en Madrid y alrededores que se dedican a esta divertida actividad (por ejemplo ya os hablamos en su día sobre estos viajes en “Conoce Madrid desde el cielo“). Todas están autorizadas por Aviación Civil y cuentan con expertos pilotos. En cuanto al coste, lo más barato oscila entre 80 y 200 euros, y lo más caro mejor no lo digo, pero creo que existen sobradas razones para afirmar que la experiencia no tiene precio.
Podrá disfrutarse de una vista envidiable de Madrid, de sus monumentos, de sus espacios naturales. A una altura aproximada de 1000 metros, flotando sobre el cielo, sintiendo la brisa en el rostro, con un silencio sólo accesible en esas alturas, esto es algo que debería hacerse al menos una vez en la vida.

Ni que decir tiene que no es una actividad para cardíacos. Aunque pueden volar niños desde 6 años, los futuros tripulantes deben cumplir una serie de requisitos obvios para que el viaje sea seguro. Por ejemplo, no sufrir de vértigo, no estar embarazada o no sobrepasar un límite de peso.
Se puede montar en globo en cualquier época del año, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan. En esta excursión por el aire, no se está solo. El vuelo lo controlan pilotos autorizados y experimentado. Aparte de esto, cada ocupante cuenta con un seguro incluido en el precio.
Para ir en globo hay que madrugar. Sobre las 8 de la mañana ya empiezan los preparativos para el vuelo. La travesía suele durar unas tres horas, y el final del trayecto es celebrado con cava y un obsequio a los osados aventureros aéreos: Un Diploma de vuelo que podrás mostrar para envidia de muchos.
La segunda, pero no menos importante, es el Teleférico de Madrid.
Si lo de subir a 1000 metros de altura te da un pelín de “yuyu”, siempre puedes optar por este medio. Aparte de ser más económico, siempre sabrás dónde vas a aterrizar, y la máxima altura alcanzada son unos 40 metros. El recorrido va desde el Paseo del Pintor Rosales y llega hasta la Casa de Campo.
El Teleférico, que ya tiene casi 40 años cumplidos, es la mejor opción para ir desde el centro de la ciudad hasta el corazón de la Casa de Campo. Durante el recorrido puede admirarse el Parque del Oeste, La Rosaleda, las dos ermitas de San Antonio de la Florida y la estación de Príncipe Pío. Hay mucho más, pero dejo que las descubras tú… ¡El final de la película jamás se debe contar!
Para informarte mejor sobre viajar en globo sobre Madrid, aquí tienes el siguiente enlace :
Y ésta es la página del Teleférico de Madrid:
Foto 1 Vía: vuelaviajes
Foto 2 Vía: minube