
En estos difíciles tiempos en que nos ha tocado vivir, en los que la fe escasea y los hombres dispuestos a casars más aún, tal vez no sería mala idea atreverse a pedir pareja a San Antonio de Padua.
La Ermita de San Antonio de La Florida, dedicada a este santo “casamentero”, fue mandada a construir por el rey Carlos IV en 1792. Desde entonces, éste ha sido un lugar de encuentro para las jóvenes casaderas que ansían encontrar a su media naranja.
La tradición dice que hay que introducir las manos en la pila bautismal, en la que se depositan gran cantidad de alfileres bajo el agua bendita. Si al sacarlas, alguno de ellos se queda clavado en las palmas, es señal de que el amor está cerca. Y si no hay suerte, siempre se puede intentar al siguiente año.
Esta popular costumbre se celebra cada año durante la Verbena de San Antonio de La Florida, que tiene lugar cada 13 de junio en los alrededores de la Ermita.
El interior del recinto fue decorado por ese gran pintor que fue Francisco de Goya. Es en la cúpula donde se alberga su obra más importante, “El Milagro de San Antonio“.

Para garantizar la conservación de las pinturas, la ermita fue declarada Monumento Nacional a principios del siglo pasado, y pasó a convertirse en museo. Desde entonces, y para que los madrileños pudieran seguir con el culto a San Antonio, se mandó a construir una réplica exacta del edificio junto al auténtico, tarea que realizó Juan Mayo. Al valor artístico de las obras que posee en su interior, se suma el hecho de que allí descansan los restos de Goya, siendo también su panteón.
Por cierto, la popular Verbena de San Antonio de La Florida tiene lugar en los alrededores de la ermita, en el Parque de La Bombilla, un amplio espacio verde donde escapar del calor en los meses de verano. Cuenta con pistas deportivas, atracciones infantiles y un recinto para la música al aire libre.
Allí, durante las fiestas, se instalan puestos de comida y bebida, se realizan actividades para los más pequeños, y se disfruta del aire libre. Cabe destacar que junto con estas fiestas populares madrileñas, el parque de La Bombilla es también el lugar donde se lleva a cabo el ciclo de Cine de Verano, dentro de los actos que se realizan anualmente durante los Veranos de la Villa.