
Siempre que mencionaban el pueblo de Chinchón, a mí se me venía a la cabeza el anís. Seguro que a vosotros, si no la habéis visitado aún, también. Pero, desde que tienes la oportunidad de visitar este pueblo de la provincia madrileña, situado a unos 45 kilómetros al sureste de Madrid, uno aparca ya un poco el anís, aunque sin olvidarlo, y comienza a asociar otras cosas a Chinchón.
Me quedaría con muchas cosas de este pueblo, como por ejemplo la Torre del Reloj, la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, o la vista sobre una loma de los restos del Castillo de los Condes. Pero, a decir verdad, lo que más me impresionó de Chinchón, fue su Plaza Mayor. No pensaba que hubiera una plaza tan hermosa perdida en este pueblo de Madrid.
A decir verdad, lo primero que hay que decir es que la Plaza Mayor de Chinchón no tiene pérdida ninguna. Parece que el mismo pueblo nos quiere decir que es su tesoro más preciado, ya que todas sus calles nos conducen a ella. La primera impresión es lo bien que se conserva, restaurada y pintada con colores elegidos por votación popular.
La Plaza Mayor es el centro neurálgico de Chinchón, allí donde diríamos que los habitantes del pueblo deben pasar al menos una vez al día. En su tiempo albergó ferias ganaderas, sirvió de clásico corral de comedias en la Edad Media, corridas de toros, ejecuciones públicas… y hoy destaca por la armonía de su belleza.
Cualquiera que la visite verá que es una típica plaza medieval, con largas balconadas y galerías, con casas que datan muchas de ellas del siglo XV. Las casas que la rodean forman un conjunto de tres plantas, y en total 234 balcones de madera, que aquí se conocen como claros.
Curiosamente, cuando se construyó esta plaza se hizo fuera de los límites de las murallas de Chinchón, sobre todo para que tuvieran lugar allí las ferias ganaderas, y la población pudiera acercarse a ellas perfectamente. Dentro de la Plaza Mayor de Chinchón podemos ver su Ayuntamiento, y cada Sábado Santo, acoge la tradicional Pasión de Sábado Santo.
Lo mejor es sentarse en algunas de las terrazas que hay en la plaza, tomar unas buenas tapas y un buen vino y disfrutar de las maravillosas vistas de esta plaza. Así Chinchón ya no os sonará solamente a anís, sino también a una de las plazas más bonitas de España.
Foto Vía Alfonsoak