Hay pocas cosas más castizas, y auténticas, en Madrid que desayunar chocolate con churros. Después de un sábado por la noche de marcha, la llegada del alba del domingo llega a Madrid con el suave olor de las churrerías madrileñas.
Sin embargo, por desgracia, las churrerías de Madrid han ido desapareciendo poco a poco. Al parecer, en los últimos quince años, los puestos donde se venden churros se han reducido en Madrid desde los 1.600 hasta los 200 que puede haber en la actualidad. Y es que los churreros son una raza en extinción. Tampoco es de extrañar que, al llegar a una churrería, quien nos atienda sea una persona mayor.
Menos mal que muchos madrileños sí recuerdan que, ser churrero en la capital, era una profesión bien digna, una auténtica vocación. La crisis y la dureza del trabajo, que a simple vista no lo parece tanto, son las causas de esta paulatina desaparición de una de las postales más populares de Madrid. ¿A quién no se le ha hecho la boca agua, por la mañana bien temprano, ante el olor de unos churros con chocolate caliente?.
Pero desayunar unos buenos churros o unas porras, a pesar de todo, siempre será una tradición en Madrid. No se ponen de acuerdo a la hora de explicar de dónde viene precisamente esta tradición. Se habla de la Cataluña del siglo XIX, incluso hasta de los árabes cuando trajinaron en la Península. Nadie parece ponerse de acuerdo.
Dicen los buenos churreros que el secreto suele estar en la masa. Hay que mezclar bien la harina de trigo, la sal y el agua cociendo. De ahí a la churrera, de donde salen para ir friéndolos en aceite muy caliente, hasta que se doren.
Las porras se hacen de otra manera. No lo sabía, pero llevan bicarbonato, que es quien hace las funciones de la levadura. Después se le echa la sal, luego agua, algo más fría que la de los churros, y finalmente la harina de trigo.
Son pocas, como os decíamos antes las churrerías que quedan. Pero aún así, el comer churros bien tempranito no se perderá nunca. ¿Y lo bien que saben después de toda una noche de fiesta?.
Foto Vía Sweettater
Echo en falta direcciones de establecimientos con fabricacion propia. Puedo citar dos en la calle Stª Engracia.En el nº 41, la Chocolateria siglo XIX, venden las porras mas grandes, y suculentas de Madrid. Un poco mas abajo hacia Alonso Martinez, una pequeña hchurreria, donde puedes degustar : churros,porras,camberosquis,rechupetes, todo recien hecho.Rocablanca en la calle fuencarral.otra antiigua en la calle Apodaca. Tambien en Melendez Valdes, entre Andres Mellado y Guzman el Bueno. Son muy tipicos los de el brillante en Eloy Gozalo,..... en la glorieta de Iglesias , Calle de Escosura,La Villa del Narcea en Fernando El Catolico, 2...ete...etc
Comentario por cesc orozco dupuy27-11-2011 @ 19:04