Cuando un madrileño os diga alguna vez: “Te veo en el Oso”, no penséis que váis a quedar en el zoológico. No, no, para nada. Es que, presidiendo la Puerta del Sol, una de las plazas más céntricas de Madrid, se halla la estatua del Oso y el Madroño, símbolo de la Comunidad Autónoma de Madrid. Por tanto, esta estatua no sólo es un atractivo más de la plaza, sino que es habitual punto de encuentro de los madrileños. Además, quedar en la Puerta del Sol nos ofrece la posibilidad de tener una gran variedad de puntos de encunetro posibles. También podemos quedar junto a la estatua del rey Carlos III, o bien en el kilómetro cero, que representa el punto desde donde parten todas las carreteras españolas. Sin embargo, a pesar de todo, el Oso y el Madriño siguen siendo el lugar número para quedar. Tan importante es el Oso y el Madroño para la cultura que, cuando en septiembre de este año, se decidió mover a una parte más descongestionada de la Puerta del Sol, los madrileños se indignaron. Y es que, claro, visto lo visto, ¿dónde íbamos a quedar ahora todos?. Seguramente cuando, en los próximos días asistamos a las tradicionales campanadas de Fin de Año en la Puerta del Sol, más de uno le dirá a sus amigos: “Oye, quedamos como todos los años, en el Oso ¿no?”. Y es que en Madrid, el Oso y el Madroño no tienen pérdida. Foto Vía Eslight |