| LEE AQUI SOBRE... | |
|

Si estáis de turismo por Madrid os queremos recomendar que visitéis la Basílica de San Francisco el Grande, o Iglesia de San Francisco. No solamente se trata de una maravilla arquitectónica, sino que además está llena de obras de arte que será un enorme placer de contemplar.
La iglesia se construyó a mediados del siglo XVIII, por orden de Carlos III, y en el lugar de un antiguo convento franciscano del siglo XIII. Se encuentra en la parte más antigua de Madrid, y su fachada neoclásica ya impresiona nada más llegar a ella. Al traspasar el umbral os impresionará su enorme cúpula, situada a 108 metros de altura. Está más alta que la de la Catedral de Roma, por lo que es una obra de arte arquitectónicamente hablando.
Además, sus cuadros y vidrieras la hacen una de las iglesias más bellas de Europa, sin duda. Hay varias capillas, y cada una de ellas está llena de obras de arte. En una podemos ver un cuadro de Goya, San Bernardino, así como un autorretrato del artista. Hay otras pinturas y esculturas de artistas como Zurbarán, Bellver o Benlliure.
Aunque la Iglesia de San Francisco se concluyó a mediados del siglo XVIII, hay muchas otras piezas de arte y muebles de siglos anteriores. Echar un vistazo al decoradísimo coro gótico que data del siglo XVI. La iglesia no sólo es un edificio para admirar, sino que hoy en día sigue en funcionamiento. Aseguraros de bajar la voz a la hora de visitarle, y tener cuidado si se celebran en ese momento oficios religiosos.
Tomaros todo el tiempo que queráis mientras recorréis esta maravilla religiosa madrileña. Hay tesoros escondidos en cada rincón del templo. Si queréis, antes de hacer la visita, informaros un poco de la arquitectura española del siglo XVIII para poder admirar mejor esta obra de arte arquitectónica.
Foto Vía Flickr
Pulsa aquí para imprimir este artículo

