
La localidad de Ciempozuelos debe su nombre al poco flujo de agua del manantial que alimentaba la fuente del primer asentamiento de la zona, de origen romano y que se conocía como Ischadia. Como el agua de la fuente era escasa se comenzaron a crear numerosos pozos en la loclidad, dando origen al nombre de Ciempozuelos.
En plena Sagra madrileña y en la vega del río Jarama, Ciempozuelos está delimitado por San Martín de la Vega, Valdemoro, Titulcia, Chinchón, Aranjuez y Seseña. Se encuentra a unos 30 kilómetros de la capital madrileña, y en sus alrededores se han encontrado restos de antiguos asentamientos, como el de las Salinas Espartinas, situadas en el sur de la localidad.
Se trata de un conjunto compuesto por más de doce yacimientos que abarcan la relación del sitio con la explotación de minas de sal desde el Neolítico. Es en esta localidad donde se encontró un vaso campaniforme que es estudiado por los arqueólogos y es uno de los tesoros que guarda el Museo Arqueológico Nacional.
En la Edad Media, el pueblo perteneció al concejo de Segovia, hasta que en el siglo XV pasa a formar parte del condado de Chinchón. En una de sus casas nació en 1717 el arquitecto Ventura Rodríguez, uno de los arquitectos más famosos del siglo XVIII. En uno de las plazas se erige un monumento a su memoria. Durante la Guerra Civil Ciempozuelos permanece bajo dominio republicano hasta que el 6 de febrero de 1937, en plena batalla del Jarama, cae en manos del ejército nacional.
Los combates se sucedieron en la zona hasta el día 25 -el cercano cerro del Pingarrón, que dominaba la carretera de San Martín de la Vega a Morata de Tajuña, fue uno de los objetivos más codiciados- y como al finalizar la batalla ninguno de los dos bandos había logrado sus objetivos, el pueblo permaneció prácticamente en línea de fuego hasta el fin de la guerra.
Entre otros puntos de interés, cabe destacar el su plaza con soportales, el convento de las Clarisas, la ermita de Nuestra Señora del Consuelo, iglesia de la Magdalena del siglo XIV que conserva lienzos del pintor Claudio Coello, el edificio neomudéjar del famoso sanatorio psiquiátrico, y como no sus alrededores, ya que se encuentra en el Parque Regional del Sureste.
Tampoco podemos dejar nuestra estancia en Ciempozuelos sin degustar su gastronomía: sopa castellana o sopas de ajo, judías blancas y pintas con liebre, lentejas, cocido madrileño, patatas guisadas con carne o conejo, arroz a la cubana, verduras de la Vega, entre otros platos riquísimos.
Es verdaderamente una pena, que se siga escribiendo la historia de este pueblo basandose en leyendas y falsos cronicones medievales. Espero que algún día, alguien amante de la historia y de la "verdad" tenga el coraje de decir las cosas como han sido y son.
Sería bueno documentarse un poco más:- No fue un pieza la que se encontró, han sido varias. Incluso restos fósiles han aparecido en "Matagallegos". Ischadia, no es ni latín, ni griego, ni castellano, ni romance.
Por cierto, sería bueno hacer una referencia a los cientos de kilometros de minas subterraneas que discurren por el subsuelo (algunas de ellas de claro origen bereber/Almoravide).Un saludo
Comentario por Miguel Escriba03-11-2009 @ 12:11