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Recuperamos nuestra serie de artículos sobre restaurantes que nos gustan de Madrid. Hoy, cansados de los típicos sabores, te recomendamos cuatro locales donde sirven comida de partes del mundo muy diferentes. Desde platos noruegos, hasta africanos, pasando por suizos y brasileños. Porque estamos cansados de ir siempre a restaurantes americanos, italianos o japoneses…
Olsen – (Noruego)
En plena zona de Huertas, atrapa nada más llegar con su aire de modernidad y su mobiliario minimalista. Las especialidades de su cocina de autor, que mezcla tradición con vanguardia, van desde el tartar de atún y los blinis, hasta tablas de sushi, que se ofrecen en platos de fotografía de revista acompañados de vodkas y chupitos.
Baby Beef Rubaiyat – (Brasileño)
El estilo de este templo carnívoro está a medio camino entre lo minimalista y lo rústico. Sus mesas de gruesas láminas de madera tienen capacidad para 250 comensales. Todos los productos que ofrecen son de calidad y tienen denominación de origen, pues todos los animales han sido criados en la hacienda de la empresa y alimentados en el campo. Servicio atento y cortés.
Kimbumbu – (Africano)
“La idea era abrir un restaurante de cocina tan poco conocida como la africana pero cuidando aspectos tan importantes para el cliente occidental como la decoración, el servicio o la calidad de los productos”, explica Gamal, uno de los propietarios del local. Parece que lo han conseguido. La decoración étnica y el ambiente están muy cuidados y el servicio no esta mal.
La relación calidad-precio es muy buena y los platos que presentan son de sabores frescos e interesantes. Destacan la batswana de maíz con alcachofas y las gambas con mango y batata dulce, además de la compota de frutas con crujiente al horno. Es especialmente recomendable el menú-degustación.
La Fondue de Tell – (Suizo)
El local, en medio de la zona de Malasaña, es agradable y acogedor. Está decorado de madera, al más puro estilo suizo y tiene una gran variedad de fondees. El servicio, especialmente cuando hay poca gente, es muy amable. Si te apetece, puedes cenar solo a base de fondees: una de queso para picar, una de carne de “segundo plato” y otra de chocolate como postre para rematar. Como el local es pequeño, conviene reservar. ¡Es perfecto para disfrutar de una cena tranquila con buena compañía!
Así que, ya sabes, si encuentras buenas ofertas de viajes y pasas unos días en hoteles en Madrid, date un capricho…. o más de uno.
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