En esta, nuestra penúltima entrega de restaurantes que nos gustan de Madrid, toca hablar de italianos. Intentaremos, pues, alejarnos de las típicas pizzerías y hablar de tres locales con encanto y un punto especial que hace que sean nuestros favoritos de Madrid si buscamos pasta. Buen provecho.
Acquafredda no es un restaurante italiano cualquiera. Combina en un mismo local sus recetas elaboradas al horno (como pastas, carpaccios, ensaladas, o tostas), con una tienda de productos delicatessen, difíciles de hallar en la propia Italia, que su dueño ha encontrado en los rincones más recónditos.
Su lasaña rellena de berenjenas, sus canelones con requesón y espinacas, o sus ñoquis de patata con gorgonzola, se convierten en clásicos para los habituales del lugar. Por último, su carta de vinos, con más de medio millar de referencias, no dejará indiferente a nadie. Platos para tomar y llevar, buen ambiente y precios aptos para todos los bolsillos.
- Dirección: Maldonado, 15
- Teléfono: 91 411 63 14
Este restaurante italo-argentino es uno de los más populares del barrio de Malasaña. Con varios años a sus espaldas, La Gata Flora se ha convertido en el restaurante por excelencia para cenar viernes y sábados por la noche, cuando la fauna nocturna típica del barrio se da cita aquí para llenarse la panza con deliciosas pastas.
En la carta de la Gata Flora, pastas, pizzas y carnes constituyen el plato fuerte, acompañados de ensaladas y postres caseros para terminar. El ambiente informal, con mesitas de madera y típicos manteles a cuadros rojos, hace que el grueso de la clientela sea gente joven que anda por el barrio.Y tranquilo, que a la hora de pedir la cuenta no habrá sustos: primero, segundo y postre nunca suponen más de 15 euros por persona.
- Dirección: San Vicente Ferrer, 33
- Teléfono: 91521 27 92
Otro buen italiano del centro de Madrid. Su carta, variada y original, incluye desde pizzas a pastas y risottos. Los precios suben un poco para la media de italianos, pero merece la pena probarlo. Tiene dos espacios diferenciados, la zona de pizzeria (con carta algo más limitada pero precios asequibles) y la zona de restaurante, más formal pero también más cara.
Al final siempre es mejor sentarse en la zona “casual”, de pizzas, porque te atienden exactamente igual, puedes pedir lo que quieras y el precio acaba siendo más económico. El local es amplio y agradable y la verdad es que el servicio es muy atento. Cada vez que voy, salgo contento.
- Dirección: Calle de Ventura de la Vega, 9