
Lo primero que se observa cuando se llega a Manzanares el Real es el porqué tiene ese nombre tan monárquico. Uno lo entiende cuando divisa el majestuoso Castillo de los Mendoza. Parece que hemos encontrado un escenario de película antigua y que el Cid o cualquier otro caballero va a rescatar a Doña Jimena u otra dama de alta alcurnia de las garras de un dragón.
Pero no hay nada de eso. Sí que hay castillo, o castillos, porque son dos. Recientemente el más nuevo ha sido rehabilitado y acondicionada su entrada. Cobra vida para ofrecer a los visitantes visitas teatralizadas y contar la historia de los hombres y mujeres del siglo XVI. El más viejo se encuentra a los pies de La Pedriza, y el nuevo, es el que todos conocemos.
Manzanares El Real es algo más que castillos, a pocos más de 50 kilómetros de Madrid. Esta localidad es una auténtica maravilla para los amantes de la naturaleza y de la sierra madrileña. El Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, La Pedriza, el río Manzanares y el embalse de Santillana, son joyas para admirar en nuestro paseo por la zona.
En cuanto a la Pedriza, en plena Sierra de Guadarrama, podemos comentar que es una magnífica zona montañosa y de piedra granítica, protegida desde 1930 y que visitan muchos madrileños para disfrutar de sus charcas naturales, como la Charca Verde. En su entrada se encuentra el Centro de Educación Ambiental Manzanares, donde nos pueden informar sobre la flora y fauna de la zona y sobre recorridos para realizar entre pinos.
El embalse de Santillana es un refugio de aves muy importante en la Comunidad de Madrid. Se pueden atisbar ánades reales, somormujos, garzas e incluso águilas reales.
Otros lugares de importancia en esta localidad y que se deben visitar son las pinturas rupestres de la edad del bronce; la ermita de nuestra Señora de la Peña Sacra, del siglo XVI; la iglesia de Nuestra señora de las Nieves, de finales del XV, de estilo románico y gótico.
Por último, haz una parada en alguno de sus asadores conocidos por la buena carne que en ellos se sirve y que procede, en su mayoría, de ganado de la sierra. Todo un gusto para los paladares más exquisitos y carnívoros.