
Para llegar a Guadarrama, lo mejor es coger la A-6 dirección La Coruña. Hay dos salidas, la segunda es más directa. Cuando llegas a Guadarrama te encuentras un gran polideportivo y un colegio que muestran el progreso y las buenas instalaciones con las que cuenta este municipio.
A las faldas de la sierra que lleva su mismo nombre y junto al río, Guadarrama sólo dista de Madrid unos 50 kilómetros. Es la puerta al puerto del Alto de los Leones, muy próximo a Segovia. El origen del nombre es medieval pero proviene del árabe. Por sus tierras, pasa la vía que construyó Fernando VII para acceder a El Escorial y a la Granja de San Ildefonso, en el siglo XIX.
Guadarrama es conocida por su tradición ganadera, y de ello da buena cuenta la carne que se vende en la zona, de extraordinaria calidad y sabor. Pero también acoge en sus calles algunos monumentos dignos de visita, como la antigua iglesia de San Miguel Arcángel, construida en los siglos XV y XVI, que actualmente acoge el Centro Cultural La Torre, donde casi todos los fines de semana hay una actividad cultural. Con el mismo nombre se bautizó a la iglesia actual, tras la plaza Mayor, y que anteriormente fue una panera real.
La plaza Mayor porticada es otro de los puntos neurológico de la vida guadarrameña. Además de estar el Ayuntamiento y la oficina de turismo, en su superficie se convoca a los habitantes de la ciudad para ver obras de teatro, bailes, organizar ferias, etc.
Otros tesoros de la localidad son la fuente de piedra, en la plaza del Doctor Palanca; el puente del Rosario sobre el río Guadarrama; y el monumento conmemorativo de la coronación del alto del León, todos del siglo XVIII.
Siguiendo la carretera del puerto, encontrarás una placa que te llevará al Monumento natural de interés nacional de La Peña del Arcipreste de Hita, uno de los espacios protegidos por la Comunidad de Madrid. Dicen que desde allí se inspiró el Arcipreste para crear el Libro del Buen Amor.
Por otro lado, Guadarrama esconde un lugar donde se presta a la paz y al recogimiento el embalse de la Jarosa, desde donde se divisa la sierra y la cruz de los Caídos. Rodeados de pinares y vegetación, puedes disfrutar de un agradable paseo a la orilla del lago.