Entre los monumentos de la Comunidad de Madrid, el Monasterio de Santa María de El Paular tiene cierto encanto que quizás no todos los monumentos disfrutan.
Este monasterio fue ordenado construir en 1390 y tiene el lujo de ser el primer monasterio cartujo edificado en Castilla. Se encuentra situado en uno de los parajes más especiales y hermosos de Madrid, en pleno Valle de Lozoya, junto a la Sierra de Guadarrama y en el término municipal de Rascafría.
El templo del cual tratamos de informar es un conjunto que sigue el esquema arquitectónico de las cartujas, y en ella se encuentra una de las puertas más hermosas del gótico flamígero, hecha por Juan Guas, uno de los arquitectos de los Reyes Católicos.
Entre los elementos exteriores del templo merece la pena resaltar tanto los estanques como la huerta, sin olvidar la bella casa de labranza. En su interior cuenta con una hospedería que, desgraciadamente, tan sólo admite hombres y en la cual se pueden adquirir quesos, miel, polen, mermelada, jalea real y licor. Señalemos algunas de sus características arquitectónicas más importantes.
Aunque se sabe que las obras del monasterio se iniciaron en 1390, los trabajos más importantes comenzaron 90 años después, cuando Juan Guas tomó la dirección. Al lado suyo trabajaron en el edificio el taller burgalés de los Colonia y Siloé.
La iglesia del Monasterio tan sólo es de una nave y tiene moderadas dimensiones. Junto a la sillería del coro, de estilo renacentista, y el retablo del altar traído expresamente desde Génova, hay que destacar el retablo-tapiz de alabastro que se encuentra al otro lado del altar, de principios del siglo XVIII. No obstante, quizás lo más interesante del conjunto sea el claustro de estilo gótico mudéjar, con un templete octogonal realizado también por Juan Guas y donde se encuentran tres relojes, uno de ellos de luna.
También hay que señalar la huerta, donde se reúnen diferentes elementos arquitectónicos como la escultura, obras hidráulicas y el propio y sorprendente elemento hortense. Los estanques, distribuidos a lo largo de toda la huerta y la casa de labranza, con elementos fundamentales de la arquitectura popular, son otros aspectos a señalar.
En fin, el primer Monasterio cartujo es uno de los templos más bonitos de Madrid y aunque no se sea religioso o creyente merece la pena echarle un vistazo y disfrutar de su numerosa arquitectura popular.
Gracias a este artículo he pasado unas vacaciones preciosas! ;)
Comentario por Karras30-08-2010 @ 08:57