
Madrid nos deparará, más allá de la capital, cantidad de sorpresas y no sólo referidas a los pequeños pueblos que ya hemos comentado en este blog. La Comunidad de Madrid, aunque cueste creerlo, es algo más que la capital de España. La Comunidad de Madrid es espectáculo natural y monumental.
Y entre las sorpresas que nos deparará la Comunidad de Madrid, se encuentran los sorprendentes caprichos que algunos nobles han tenido a lo largo de la historia. Permitidnos que, de uno de estos caprichos, os hablemos hoy.
Este capricho que comentaremos es la villa barroca de Nuevo Baztán, a tan sólo 20 kilómetros de Alcalá de Henares. Y es que si tienes la oportunidad de pasar unos días en alguno de los hoteles en Alcalá de Henares comprobarás que esta ciudad contiene algo más que sus preciosos monumentos, como el Colegio de San Ildefonso, sede de la universidad, la iglesia Magistral, el Palacio Arzobispal o la Casa de Cervantes.
Los alrededores de Alcalá de Henares se encuentran determinados por la villa barroca del Nuevo Baztán ya comentado. Este capricho, como antes decíamos, se trata de que Juan de Goyeneche, rico prócer del navarro valle de Baztán, mandó construir un pueblo para instalar su propio palacio. Esta “caprichosa” villa fue construida en el siglo XVIII, y además del propio palacio de Juan de Goyeneche, fue lugar de diversas industrias de papel, vidrio, jabón, cerámica, etc., la mayoría de ellas propiedad del mismo prócer.
El proyecto del Nuevo Baztán fue ejecutado en su mayor parte por José Benito de Churriguera, quien en poco tiempo fue capaz de levantar uno de los conjuntos urbanos más representativos de esa España ilustrada que tanto costó que llegase.
No obstante, el abandono posterior de esta villa lo convirtió o lo fue convirtiendo, poco a poco, en una villa o pueblo fantasma. Se han hecho reformas que han recuperado buena parte del caserío, al mismo tiempo que se están reformando hoy los edificios monumentales con la intención de darles usos culturales.
Lo más destacable que se puede encontrar en esta extraña villa son el Palacio de Juan de Goyeneche, compuesto por dos plantas con torreón y patio central. También es interesante la iglesia de San Francisco de Javier, provista de dos torres y una hermosa portada.
En fin, una sorpresa de las mil que nos depara la Comunidad de Madrid, un lugar que, salido de la nada, tiene el potencial turístico propio de la historia peculiar que rodeó su construcción y posterior abandono.