Madrid no es tan sólo la capital, lo sabemos, y por ello es interesante conocer sus alrededores, sus pueblos más auténticos que también tienen historia y lugares interesantes que visitar. Es el caso de San Martín de Valdeiglesias.
Este pueblo de poco más de siete mil habitantes tiene una historia curiosa. El lugar era habitado por muchos ermitaños por lo que el rey Alfonso VII cedió el valle al monje Guillermo, el cual fundó un monasterio de Pelayos alrededor del cual se crearon numerosas iglesias y capillas. El mismo rey, en 1180 le concedió el título de pueblo y comenzaron a llegar a ella gente de muchos lugares. No se sabe porque pero este lugar fue siempre un lugar, digamos, revoltoso. Sus habitantes se levantaron contra el mismo rey, contra la autoridad del abad y, más tarde, contra los señores que llegaron con la intención de someter a la población.
Pero bueno, centrémonos ahora en las cosas que se pueden visitar pues son muy interesantes.
Podremos ver, por un lado varias casas nobles con sus respectivos escudos en las portadas. La casa de la Santa o de las Dos Puertos, que según se cree fue una ermita, fue donde pernoctó Santa Teresa en uno de sus viajes fundacionales.
En cuanto a la arquitectura religiosa nos podremos fijar en la iglesia de San Martín. Situado en la Plaza Real, junto al Ayuntamiento, fue comenzado por Juan Herrera (aunque no lo acabó) y posee un estilo renacentista. En su interior podremos admirar un altar mayor que ostenta su retablo, de grandes dimensiones y estilo barroco que nos enseñará a San Martín partiendo su capa con los pobres. La iglesia también conserva una imagen de la Virgen de la Nueva que es una talla bizantina en piedra de tan sólo diez centímetros (según dice la leyenda fue perdida por el mismísimo rey Alfonso X).
A ocho kilómetros, ya en la provincia de Ávila, podremos disfrutar los Toros de Guisando, esculturas íberas que no se sabe para que se utilizaban. Están en el mismo lugar donde Isabel (más tarde “la Católica”) y su hermano Enrique IV de Castilla llegaron a la concordia en una lucha de sucesión.
Al lado del pantano de San Juan podremos disfrutar de las ruinas del monasterio de Pelayos, fundadora del pueblo.
En fin, mucha historia y mucha cosa que ver en un lugar tan supuestamente pequeño.