El Convento de las Descalzas Reales es uno de los edificios religiosos más señeros de Madrid, como lo prueba el hecho de que haya sido distinguido como parte del Patrimonio Nacional español. Es además un edificio cargado de historia desde su mismo nacimiento, puesto que ocupa el solar del antiguo palacio en el que vivieron Carlos I y su esposa, Isabel de Portugal.
Precisamente fue la hija de ambos, Juana de Austria, quien fundó este convento de monjas franciscanas descalzas en el que, para más señas, ella misma había nacido y está enterrada, en una capilla con escultura de Pompeyo Leoni. La primera comunidad de monjas que lo habitaron llegó desde Gandía, en la provincia de Valencia.
El edificio, de estilo clasicista del siglo XVI, alberga en su interior importantes obras de arte. El encargado de acondicionarlo fue el arquitecto Antonio Sillero, siendo sustituido más tarde por Juan Bautista de Toledo. En la iglesia del edificio destaca la propia estatua orante de la princesa Juana que hemos mencionado, y hasta 1862 colgó en una capilla del claustro el famoso retablo de “La Anunciación” de Fra Angélico, en la actualidad en el Museo del Prado.
También es digna de mención la decoración de la escalera principal, realizada por Agostino Miteli y Micaelangelo Colonna. Entre los fondos artísticos del monasterio se cuentan asimismo los valiosos ajuares que las damas de la nobleza llevaban consigo cuando entraban a formar parte de él: pinturas, tapices e imaginería religiosa, fundamentalmente. En el interior del edficio se albergan cuadros de afamados artistas como Tiziano, Sánchez Coello o Brueghel, entre otros. Además de por su patrimonio artístico, el convento de las Descalzas Reales es especial por las monjas de sangre real que vivieron entre sus muros. Hijas de príncipes y reyes, algunas de ellas residieron durante prácticamente toda su vida en el convento.
La mejor manera de llegar al convento mediante transporte público es tomando las líneas de autobuses 3, 25, 39 y 148, o bien el metro hasta la estación de Ópera, muy cerca además del Palacio Real y la Catedral de la Almudena.
Puede visitarse de martes a domingo, por un precio de 5 euros la tarifa normal, 4 la reducida y 2.50 la mínima, aplicable a estudiantes, jubilados, menores de 16 años y mayores de 65, entre otros colectivos. Los menores de 5 años entran gratis.
Los ciudadanos de la Unión Europea también tienen la posibilidad de entrar sin pagar todos los miércoles, y existen tarifas especiales para visitar conjuntamente este convento y el Monasterio de la Encarnación.