
Hace unos días os hablábamos de un local interesante en el que tomar algo y cenar en Madrid, el Sandset. Muy cerca, también por el entorno del cuartel del Conde Duque, se encuentra nuestra sugerencia de hoy, el café-restaurante Rustika. Ubicado en el número 11 de la calle Limón, dos son sus grandes atractivos: la carta y la decoración.
En efecto, en Rustika podemos darnos un paseo por sabores de los cinco continentes, degustando desde un sándwich noruego hasta una deliciosa pasta mediterránea, sin olvidar las sugerencias africanas o el strogonoff de pollo. Los platos, si bien no son demasiado abundantes, presentan una delicada combinación de sabores y una cuidada presentación. El paladar queda agradecido al probar nuevas texturas y combinaciones que no lo dejan indiferente.
Pero Rustika es también un local apropiado para acercarse a media tarde a merendar o tomar algo. Su amplia variedad de tés, sus originales cócteles y unas tartas de apetitosas descripciones lo aconsejan.
Y todo ello en un entorno que hace justicia a la vocación de Rustika de traer un rinconcito del mundo a Madrid. El local está dividido en diferentes partes, cada una de ellas decorada y ambientada de un modo diferente y original. Así, los tonos tierra de ciertas zonas se combinan con el ambiente marinero en azul de otras para crear atmósferas con personalidad.
Lejos de la masificación de otros locales de hostelería, el Rustika es un rincón que hay que descubrir, pues se encuentra muy céntrico (a apenas cinco minutos a pie de Plaza de España) pero conserva la tranquilidad del rincón más recoleto. Sin una una buena opción cuando uno intenta elegir entre los diferentes restaurantes en Madrid.
Se encuentra además ubicado en una zona, la que rodea al cuartel del Conde Duque, en la que los locales de hostelería con personalidad y las tiendas de ropa de autor os facilitarán pasar una tarde de compras y relax de lo más original.
|