
Falta todavía un mes para Navidad, pero la iluminación navideña ya ha llegado a las calles de la capital de España. Eso si, con algunas novedades respecto a otros años. Este año, el Ayuntamiento ha apostado por el ahorro energético y la mejora tecnológica en el alumbrado navideño, a costa, eso sí, de un incremento en el gasto que supone esta decoración. El número de bombillas se ha reducido de 8.9 a 6.8 millones. Estarán encendidas en hasta 160 puntos de la ciudad, diez más que el año pasado, entre el 28 de noviembre y el 7 de enero, si bien en algunas zonas ya han sido instaladas hace varios días. Entre los puntos nuevos de este año se incluyen las calles Narváez, Jorge Juan y la zona del triángulo de la Ballesta.
El horario de encendido está restringido a ciertas horas que varían en función de la fecha. Así, hasta el 24 de diciembre, funcionará de 18 a 22 horas, mientras que del 24 al 6 de enero, el horario se amplía hasta la medianoche. Los festivos, madrileños y visitantes tendrán iluminación hasta las siete de la mañana.

Lo que sí se mantiene respecto a otros años es el encargo de la iluminación a reputados diseñadores. El esmero de los patrones que las configuran es uno de los grandes atractivos de las luces en Madrid. Ágatha Ruiz de la Prada, Devota & Lomba, Francis Montesinos, Elio Bernhayer o Ángel Schlesser son algunos de los nombres que han prestado su talento para iluminar las calles de la capital.
Para la Plaza Mayor, los arquitectos Ben Busche e Isabel Barbas proponen una serie de cúpulas ingrávidas que formarán un original techo de luz blanca. Busche y Barbas también han ideado la iluminación del paseo de Recoletos, donde la sobriedad del blanco es sustituida por una verdadera explosión de colores. Uno de los rincones más conocidos de la ciudad, la estatua de la Cibeles, será rodeada por imágenes, reflejos y brillos que emularán las estalactitas de hielo, según el trazado de Busche y Barbas.
Además de la iluminación, el Ayuntamiento tiene previsto instalar diez árboles de navidad, todos ellos con una altura de 16.8 metros, salvo uno de ellos, el más espectacular, diseñado por Ágatha Ruiz de la Prada y que se ubicará en la plaza de Carlos V con sus 51 metros.
Uno de los puntos más conocidos de la ciudad, la Puerta del Sol, contará también con su propio árbol, en este caso diseñado por Devota & Lomba con torzos asimétricos de forma triangular que acaban por formar el abeto.
Fotos vía www.munimadrid.es